Después de los escándalos por hechos de corrupción y la derrota en provincia de Buenos Aires, el presidente ratifico el rumbo económico y aunque habló de «errores», no parece dispuesto a cambiar nada en su gobierno.
En los próximos días habrá movilizaciones en la calle, actividad en el congreso a partir de los vetos y novedades en las causas de corrupción. La «gobernabilidad» es una preocupación para todos, menos para el propio gobierno.
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