La inflación en el mes de septiembre mostró otra tendencia alcista impulsada por el movimiento del dólar y la incertidumbre política según el IETSE (Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas) que registró un 2,43% durante el pasado mes.
El rubro Alimentos y bebidas sin alcohol – de mayor ponderación en la medición inflacionaria – registró un incremento del 2,6%, impulsado por subas en lácteos (7%), aceites (6%), farináceos (5%), etc.
Este comportamiento, combinado con alzas en otros segmentos, explica la aceleración inflacionaria respecto a los meses previos.
Desde el punto de vista social, los resultados de la Encuesta de Hogares llevadas a cabo por el instituto (2.500 casos efectivos en septiembre) confirman un agravamiento de la crisis alimentaria:
- El 58% de los hogares, no logró cubrir de manera satisfactoria, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), lo que implica un consumo muy por debajo de los parámetros nutricionales recomendados.
- Entre quienes sí alcanzaron la CBA, el 71% lo hizo gracias a ayuda estatal(AUH, Tarjeta Alimentar, programas provinciales).
- En el 50,7% de los hogares, al menos un miembro debió eliminar alguna comida diaria, mayormente la cena.
- El 31% reportó situaciones de hambre no satisfecho.
- En el 19% de los hogares, fue necesario pedir comida o dinero para alimentarse.
- El 10,6% de los hogares refirió que algún integrante se alimentó una sola vez al día o debió ayunar de manera forzada.
Estos datos evidencian un deterioro estructural del tejido social y de la seguridad alimentaria, que se sostiene en niveles críticos y compromete de manera directa la salud de la población.
En términos de consumo, Septiembre se constituyó en el peor mes del año en ventas minoristas, con una caída del 9,3% interanual en volumen.

