Interrumpiendo una tendencia de más de dos décadas, en 2024 el indicador mostró un incremento según las estadísticas del Ministerio de Salud.
Según la información publicada, durante 2024 se observa un incremento en la tasa de mortalidad infantil de 0,5 puntos respecto a 2023, lo que equivale a un aumento del 6,25%. En 2023 la tasa de mortalidad infantil para nuestro país fue de 8/1.000, mientras que en 2024 asciende a 8,5/1.000 nacimientos. De este modo, en 2024 se da el mayor aumento de la tasa de mortalidad infantil desde 2002.
La fundación Soberanía Sanitaria elaboró un informe al respecto en el que analiza los datos y destaca la estrecha relación que existe entre el modelo de gobierno y la mortalidad infantil.
«Las políticas de ajuste que ejecutan los gobiernos liberales en nuestro país, tienen impacto en la pérdida de empleo y el deterioro de las condiciones de vida. A su vez, suelen incluir la desinversión del sector público en general y de salud en particular. El conjunto de decisiones que se toman en materia de política económica tienen su correlato en la salud de la población y la mortalidad infantil es un indicador “privilegiado” de su impacto», señala.
Los gobiernos neoliberales de los 90 y comienzos de 2000 produjeron una inversión de la pendiente de descenso esperada para ese indicador, llegando a crecer la mortalidad infantil de un 16,3/1.000 en 2001 a un 16,8/1.000 en 2002. Desde entonces, la apuesta por la justicia social y las políticas implementadas entre 2003 y 2015 , como el aumento del empleo, la mejora salarial a través de las paritarias, la AUH y AUE, la incorporación de nuevas vacunas gratuitas y obligatorias al calendario nacional, la implementación del plan nacional de reducción de la mortalidad materno infantil, entre otras, no solo han logrado revertir esa situación, sino que han generado un índice de mortalidad infantil que se acercó al de los países más desarrollados del mundo. Durante ese período, la tasa de mortalidad infantil en el país disminuyó un 42%, pasando del 16,8 en 2002 a un 9,7 en 2015. Esa baja histórica se ha consolidado los años siguientes a excepción del 2019, último de los 4 años de gobierno de Mauricio Macri, cuando luego de 12 años de descenso ininterrumpido aumenta de 8,8 a 9,2.

El informe destaca los retrocesos en políticas públicas durante la gestión de Javier Milei,:
- Debilitamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC): las cardiopatías congénitas son una de las principales causas de morbimortalidad infantil. El PNCC fue creado en el año 2008 con el objetivo de crear una red federal de derivación y atención oportuna de estos casos. Durante la primera semana de 2025 se dio a conocer la desvinculación de parte del equipo médico por parte del Ministerio de Salud de la Nación que estaba a cargo de la recepción, evaluación y derivación de casos de cardiopatías congénitas. Si bien oficialmente se indicó que los circuitos permanecen vigentes, la pérdida de equipos especializados que históricamente organizaban esta red de atención sin dudas tiene como consecuencia el debilitamiento de la misma y genera incertidumbre en torno a la resolución de estos casos.
- Suspensión de la entrega por parte del Ministerio de Salud de la Nación a las jurisdicciones de medicamentos críticos históricamente a cargo del nivel nacional como el surfactante pulmonar (utilizado para la atención de patologías respiratorias de los recién nacidos prematuros), tratamientos para la toxoplasmosis congénita o gammaglobulina antiRH, entre otros insumos. En todos estos casos, la redefinición de las responsabilidades nacionales y provinciales no fue planificada, generando quiebres de stock y quedando a cargo de las jurisdicciones las compras de emergencia de estos insumos y generando un escenario de fragmentación e inequidad según la zona geográfica donde se producen los nacimientos.
- Discontinuidad del Programa de Sueño Seguro, que realizaba la entrega de moisés de piso para la prevención de la muerte súbita del lactante, dirigido a los recién nacidos de alto riesgo (prematuros, con condiciones crónicas complejas, etc.)

